(foto de Matayoshi)
Buenos Aires a finales de noviembre, cuando esa lanosidad azul asalta las calles.
Pisadas que sepultan los rescoldos del invierno y confirman meses de sol.
La consciencia de que una camina sobre lo que un día Alberti.
… pisar la nieve azul del jacarandá.
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4 pensamientos en “

  1. Jaime, no sé si hay maneras no nostálgicas de escribir Buenos Aires. Cuando me fui, de hecho, sentí que irme era también una manera de quedarme allí estando lejos, de extrañarla como se supone que uno debe extrañar a la capital del bandoneón. De todas maneras, cualquier excusa es buena para conocerla, así que no te lo pienses mucho…

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